La vida es un gran mosaico…

Unimos pequeñas piezas que aparentemente se repiten, no son iguales. El mosaico se adapta, forma, crece.

En los murales auno grandes fotografía y arquitectura. En el muro que aparecen los mosaicos se genera arquitectura en/con él y modifica la percepción del espacio.

Diseños construidos que generan o evocan lugares imaginarios, arquitectura fantástica.

Me gusta empapelarlos yo misma, porque el grado de error en las geometrías se deciden inmersa en el proceso.

Desde el ojo que dirige la foto, hasta el dedo que asienta el borde del papel para que no se despegue, pasando por el ordenador durante muchas horas, siento que algo mágico está sucediendo, especial.

«Intento dar a la gente una forma diferente de ver su entorno. Eso es arte para mi.» Maya Lin.

La técnica que utilizo para realizar mis composiciones murales son mosaicos de papel pintado. Papel vinílico para empapelar paredes, impreso con diseños propios, por lo tanto únicos e irrepetibles.

Ninguna impresión, ningún diseño se repite. ¿Para qué repetir? ¿Por economía? ¿De qué? Si en el proceso está mi interés.